Fiestas y tradiciones

Las fiestas en este municipio se caracterizan por ser multitudinarias y al aire libre. La feria se celebra en el recinto ferial de las Erillas y las veladas en el Paseo Blas Infante.

 Velada de San Abundio (11 de julio)

Los actos festivos que se organizan en torno al patrón del pueblo, san Abundio, se remontan al año 1748. El día de la festividad de este santo, hay misa solemne y procesión, encendido del alumbrado público y verbena en su honor, en el paseo Blas Infante con actuación de un grupo musical.

 Velada  de  Nuestra  Señora  Reina  de  los  Ángeles  (2  de agosto)

El origen de esta festividad hay que remontarlo a finales del siglo  XV, cuando una pequeña comunidad franciscana levanta el primitivo convento de Santa María de los Ángeles. En 1869 se constituye   la   Hermandad   de   los   Ángeles,   estableciéndose   los vínculos y obligaciones de mantener el culto a la patrona. De esta época es el molino del Vínculo, situado a la entrada de la localidad, que servía para recoger fondos y mantener durante todo el año el aceite necesario para la lámpara de la iglesia.

Los actos de la velada comienzan el 2 de agosto con misa solemne. Por la noche tiene lugar la procesión con la imagen de la patrona que, acompañada por señoras ataviadas con mantilla y jóvenes con trajes de faralaes, recorre las calles adornadas del pueblo; para complacer a todo el vecindario se ha establecido que un año recorra la procesión la parte alta y otro la parte baja del pueblo. Durante el recorrido  procesional  existía  la  costumbre  de  que  los  vecinos pagasen para que se cantara la Salve en la puerta de su domicilio. Hoy  se  canta  de  forma  gratuita  aunque  se  dan  donativos  en  las paradas oficiales de la procesión. Terminada la misma tiene lugar la tradicional subasta  en el atrio  de la  Iglesia.  Más tarde todos los vecinos disfrutan de la verbena en el Paseo Blas Infante en honor a nuestra patrona con la actuación de un grupo musical.

La  Subasta  en  Honor  de  la  Reina de  los  Ángeles  (Patrona de Hornachuelos)

 El sentido inicial de la subasta de la Reina de los Ángeles (Patrona de Hornachuelos), que tiene lugar tras la procesión, es la recogida de fondos  para  sostener  el  mantenimiento  del  culto  y  capilla  de  la patrona a lo largo del año. En esta subasta participa casi todo el pueblo, bien donando objetos para la puja o bien ofreciendo dinero para llevárselos. Muchos de los objetos que se pujan son meramente simbólicos, como los gladiolos, nardos o la famosa ensarta de diamelas. En el mismo sentido, nos encontramos con la puja por entrar la patrona a hombros en la iglesia, que se denomina sorteo de varales.

Cuenta Alfonso Luis Rodríguez, que fue corresponsal del diario Córdoba, que hay personas que durante todo el año se dedican a preparar algún objeto para donarlo y que se subaste, como colchas de croché, cuadros y macetas, así como melones, sandías, palomas, conejos, etc.

Pero va a ser la ensarta de diamelas la protagonista indiscutible de la subasta. La diamela o jazmín de Arabia es una rara especie con un aroma muy intenso, que se desarrolla en esta zona. Las mujeres de Hornachuelos suelen fabricarse con ellas su ensarta para lucirla al cuello los días veraniegos. Estos collares de flores se cuelgan en la mano de la patrona y miden varios metros de longitud; serán los objetos más esperados de la subasta por el elevado precio que llegan a alcanzar.

Hasta hace unos años la costumbre de pujar por la ensarta, estaba reservada casi exclusivamente a los novios, que la regalaban a la novia, llegada la hora del matrimonio.

Otras veces, la ensarta servía para el comienzo de una relación, al regalársela un chico a una chica como símbolo de petición de noviazgo; en caso de colgársela, significaba la aceptación del mismo, y si le era devuelta, una negativa.

Romería de la Virgen Reina de los Ángeles (2 de agosto)

 Organizada por su hermandad, se dirige hacia el llano del desierto de los Ángeles, por la carretera de San Calixto a unos 3 km del Centro de Visitantes del Parque Natural Sierra de Hornachuelos, se toma un desvío a mano  derecha,  para  llegar  a  dicho  llano,  donde  carrozas  y  caballos, ataviados para la ocasión, acompañan a la Patrona hasta la Iglesia de Santa María de las Flores. Se hace un concurso de carrozas y de caballos.

Feria de Hornachuelos.

 Desde hace ya unos años se celebra a mediados del mes de julio en el recinto  ferial  Las  Erillas.  Durante  todos  los  días  de feria  se  organizan diversas actividades deportivas: tiradas al plato, tirada de paloma a brazo, natación, maratón, tenis, baloncesto, fútbol, voleibol, etc. El ayuntamiento dedica una noche para una cena-homenaje a la tercera edad.

Aunque cada año son más las personas que disfrutan del ambiente de feria en las casetas, a mediodía y por la tarde, es por la noche, cuando el recinto recibe mayor afluencia de personas, tanto del municipio como del resto de la comarca, que acuden atraídos por el especial encanto que tiene el baile público, famoso por lo acogedor (se encuentra situado al comienzo del recinto, al aire libre y, al ser el único lugar donde hay actuaciones, es donde se concentran la mayor parte de los asistentes) y por prolongarse hasta el amanecer, sin interrupción (se alternan las actuaciones de diferentes grupos musicales en dos escenarios, para que nunca decaiga el ambiente ni deje de sonar la música).

Romería de San Abundio  (último domingo de Abril).

 Organizada por su hermandad y el Ayuntamiento. El patrón es llevado por la mañana en una carreta hasta su ermita, enclavada en un asentadero de ganado llamado la Fuente del Valle, distante a unos cinco kilómetros del pueblo. Tras la misa de campaña se organizan los peroles, que propician momentos de alegría y convivencia entre vecinos y allegados. A la caída de la tarde se emprende el regreso del santo patrón entre canciones populares. La víspera tiene lugar una ofrenda floral a San Abundio.

 Ferias de los Poblados de Colonización

Cada poblado de colonización del término de Hornachuelos, tiene su propia feria que se distribuyen de Mayo a Junio.

 

Bibliografía:

 A.A.V.V.  (1992).  Los  Pueblos  de  Córdoba.  Hornachuelos, Vol. III. pp. 821-823. Córdoba.

 

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